martes, 29 de mayo de 2012

la respuesta es NO

hoy es un grito, un aullido, un trueno:
¡no, señor rajoy, no!


no queremos pagar deuda alguna, ni legítima ni ilegítima.
no queremos que usted comprometa a españa a nada, no le damos nuestro permiso.
no le permitimos que regale nuestro dinero a nadie.
no toleramos que nos desprecie y actúe sin darnos explicaciones.
no estamos interesados en pertenecer al club del euro.
no le damos nuestro permiso para que se endeude en nuestro nombre.
no le dejamos que privatice nuestro patrimonio.
no desobedezca, señor rajoy...


¡lo tenemos a sueldo!

viernes, 25 de mayo de 2012

los franceses, serán antiguos, aún creen en la lucha de clases!

las nieves del klimanjaro, última película de guediguian.


vaya por delante que a robert guediguian le agradezco siempre su intención de hacer cine sobre la clase trabajadora, lo mismo que a ken loach, pero ésta, tengo que decirlo, empezó mal. 

se trata de un matrimonio socialista cincuentón buenísimo que se adora, con hijos y nietos buenísimos y que se adoran, y unos amigos extraordinarios que los adoran... y yo dije: 

oh, no, ¿es que los pobres sólo tienen derecho a ser de izquierdas si son muy buenos y no engañan a su mujer o marido, ni beben ni hacen las cosas que hace todo el mundo? ¿sólo así se les puede tolerar?
sinceramente, creo que algo de esto estaba en la mente de guediguian cuando filmó la peli. quería mostrar una familia trabajadora y de izquierdas y tenía que ser perfecta. ¿por qué? 

no, señor, los de izquierdas podemos equivocarnos tanto como los de derechas o los mediopensionistas,  de la misma forma que las mujeres podemos estar en cualquier ámbito de la vida social sin tener que demostrar mayor calificación o mérito que los hombres. se me entiende, ¿no?

y, de pronto, plaf, pasa algo que da un giro a la historia y la hace interesantísima y yo vuelvo a darme cuenta de que me impaciento siempre un poquito antes de la cuenta, porque toda la complacencia de la primera parte se retuerce y te conduce por unos acontecimientos que te obligan a plantearte cosas y que te demuestran que nada está tan claro, ni los protas son tan impecables. y que se puede seguir aprendiendo toda la vida si uno tiene un mínimo de honradez intelectual.


me encantan los franceses porque se gustan, pero no a la desesperada como nos gustamos los españoles, sino de verdad. les gusta su música, y mira que es cursilona, les gusta su cine y a mí también, y les gusta tratar de los temas de actualidad y lo hacen muy bien. la verdad es que con la orogenia alpina y la elevación de los pirineos, los que salimos perdiendo fuimos nosotros, pero qué se le va a hacer.

en fin, que es una buena película, comprometida, muy bien interpretada por los de siempre, que plantea la diferencia de la lucha de los viejos y los jóvenes...

y, de todas formas, todos son muy buenos.

miércoles, 23 de mayo de 2012

esperanza está que muerde

algo le ha salido mal a la sobradísima presidenta de la comunidad de madrid porque hace días que pierde pie en sus comparecencias. no hay más que verle la cara. 
la verdad es que no le salen las cuentas desde hace mucho pero ella sólo se ha percatado hace un par de días, cuando anunciaron que la comunidad que su partido preside desde hace décadas, hace aguas como la:

 pobre barquilla mía 
entre peñascos rota
sin velas desvelada
y entre las olas sola
¿adónde vas perdida?
¿adónde, di, te engolfas?
que no hay deseos cuerdos
con ESPERANZAS locas*

y como no es de las que reconoce un error porque lo de mandar le viene por vía familiar y los que llevan mandando siglos no han entrenado el: 

lo siento, 
me he equivocado,
no volverá a ocurrir**

pues ahí la tienes, manteniendo y no enmendando. pero, claro, se le nota.

cuando tiene que explicar que las cuentas en madrid, lejos de dar envidia al resto del paisanaje, muestran a una comunidad endeudada hasta las trancas, ella ensaya su sempiterno descaro y suelta lo que se le pasa por las mientes, pero lo dice muy mal. tartamudea, reinicia frases... bueno, casi como ana mato, no digo más...

y no contenta con eso, nuestra reinona ensaya un juego de despiste, a ver si con ello los madrileños, que tan dóciles le han estado saliendo, se distraen de lo de la deuda de 20.000 millones de euros de madrid, y la emprenden a banderazos contra los nacionalistas.

es que ... hay que ser bronca, iresponsable y mala persona. 

en fin, que esta señora, que llegó al gobierno por tamayazo puro y bien rentabilizado, se cree que todos los madrileños somos idiotas. se ve que sólo sale con los de su partido y con los que se encuentra en misa.

*esto lo escribió lope de vega y no puedo jurar que se refiriera a la aguirre
**palabras de juan carlos I cuando fue sorprendido en flagrante adulterio e insensibilidad manifiesta ante los elefantes y los españoles. reparemos en que éste sí sabe pedir disculpas. después de todo, y a diferencia de esperanza aguirre, su familia sí sabe lo que es perder y tener que exiliarse, y lo de pedir disculpas le sale mejor. ya digo, cuestión de práctica.

martes, 15 de mayo de 2012

cuanto más te agachas, más se te ve el culo*

llegados a este punto y, ya todos con el culo al aire, vamos a decirnos las cositas medio claras: 

no se puede ser progresista y comentar alegremente que se ha ido uno de putas.
no se puede ser demócrata y de derechas.
no se puede ser feminista y dejar que te mantengan.
no se puede ser revolucionario y millonario al mismo tiempo, aunque se sea cantante de rock.
no se puede ser satánica majestad y caballero del imperio británico.
no se puede ser sindicalista y no trabajar.
no se puede ser ídolo nacional y cotizar en otro país para no pagar impuestos en el tuyo.
no se puede ser de izquierdas y homófobo, machista, racista o clasista.
no se puede ser patriota y denostar o asfixiar la propia cultura popular.
no se puede ser aficionado a un deporte y aplaudir la derrota de tu contrario más que tu victoria.
no se puede ser comprometido y derrochón al mismo tiempo.
no se puede ser un buen hijo y seguir explotando a tu madre.
no se puede ser católico ni monárquico ¡ni de coña!
no se puede ser libre y esclavo de modas, costumbres...
no se puede ser consciente y consumista.
no se puede encender la luz sin que te importe cómo la consiguen para nosotros.

lo dicho, no se puede ser una cosa y su contraria.
y no se puede, esencialmente, porque las contradicciones abren las vías de agua con las que se nos neutraliza, aunque parezca bienestar.

*cuanto más te agachas más se te ve el culo es una inspirada sentencia de mi amiga blanca. 

viernes, 11 de mayo de 2012

no sos vos... es el sistema

un tal dívar, pez gordo de la judicatura, ha sido el último destapado de la práctica del uso de lo público como propio. o sea, de apandar.
qué extraño. es que parece que sólo llegan al poder los ladrones y desaprensivos. bueno, o eso, o que casi cualquiera en las mismas circunstancias de descontrol total haría lo mismo. porque el descontrol es lo que tiene, que es muy alentador de tentaciones.

el ser humano no es virtuoso por naturaleza. de hecho, ya no está muy claro qué somos por naturaleza, pero virtuosos, no. en aras de la supervivencia, el ser humano puede ser colaborador o competitivo, quizá biológicamente competitivo y socialmente colaborador, quizá sucesivamente una cosa y otra, quizá ...

dejando a un lado a gandhi y... bueno, a gandhi, los demás... pues no. y como lo sabemos, y como somos muy humanos en este sentido, y como el poder cambia a los hombres, y como decía aquel: que dios no nos ponga donde haiga... 
... pues es criminal, estúpido de toda estupidez, doloso en grado sumo, deliberado y planificado para su persistencia, que no se pongan los medios de evitar el robo y mal uso de lo público. no es inocente ni casual que aún no hayamos conseguido que los pongan, porque los que podrían poner fin a este abuso son los que están abusando o en vías de hacerlo, así que mal vamos. no lo verán nuestros ojos gitanos.

pero, una se para a pensar que cada vez que se descubre un escándalo de este tipo, la gente, en lugar de exigir justicia y ejemplaridad, se desanima y aumenta su desidia. es decir, su sensación de impotencia. de impotencia propia y con ello su certidumbre de que "esto sólo se arregla con mano dura".

cuando se colma el vaso de la paciencia de los ignorantes, los tiros suelen ir siempre por el mismo lado. echándose en brazos de un caudillo. la gente, literalmente, clama por un brazo de hierro que ponga orden, ¡ordeeeen! y ante ese caudillo se arrodillan y sacrifican la libertad, la suya y la de todos, o sea, la nuestra.

espero, con toda la ingenuidad que me queda, que los acontecimientos no vayan a ir por donde parece que van a ir, que aún tengamos la necesaria racionalidad para reconducir las cosas de manera poco simplista, que no caigamos en las trampas que nos pone el poder y la manga de idiotas a su servicio...

que este fin de semana se llenen las plazas de todas las poblaciones de todos los países para pararles los piés y ensayar otro sistema. porque ... no sos vos, es el sistema.

domingo, 6 de mayo de 2012

la pesca del salmón y del espectador ingenuo

la pesca del salmón en yemen es una comedia romántica que tiene su gracia y una indiscutible elegancia a lo british. si se hubiera rodado hace 40 años, hasta hubiera sido presentable, pero a estas alturas...

la historia:
por razones de altísima política que nos llevan al mismísimo afganistán, un investigador tan borde como pasmado se ve involucrado en un proyecto a todas luces estrafalario, sufragado caprichosamente por un jeque árabe que vive en escocia y que de tal manera se ha aficionado el hombre a la pesca del salmón, que quiere implantarlo en el desértico yemen. 
en medio hay una chica de la que no sabemos sus habilidades pero que ahí está, oye. también ella de una pureza acrisolada.
y, por fin, uno malo, bueno, una mala. durante toda la peli esperas su aparición para respirar un poco de honesty. 
durante los primeros minutos del film, se deshacen los previsibles conflictos entre el jeque, la chica y el chico, y el resto del metraje es una sucesión de tontunas, caídas de párpados, momentos de nobleza,  heroismo inexplicable y entusiasmo juvenil, para llegar a un final más bobo que zapatero y más aburrido que rajoy.

el director: lasse hallström (mi vida como un perro, la casa de los espíritus, la de la sidra...)
los actores: muy bien, gracias.
los personajes: 
-el investigador, ewan mc gregor, una especie de cary grant en la fiera de su niña. un caballero español, digo inglés, digo escocés, adorablemente despistado, tímido...pero valiente y decidido cuando hace falta, qué caray!
-la chica, lo siento, es que no conocemos su profesión, emily blunt, bueno, es que ella es ideal. moderna pero muy muy decorosa. lo único... que con la cara que tiene de comerse a los tíos por las patas, con esos ojos torvos... en fin, como ana belén haciendo de inocente o paco rabal de aristócrata, que no cuela.
-el jeque, amr waked, ese supuesto árabe riquísimo, que parece un gitano a punto de venderle la giralda a una americana, súper sensible a la cultura británica, que no a la suya, apuesto como salahadin y, por lo visto, sin sentido del ridículo, porque hay que carecer de él para vestir a los moros de su corte con faldas y a lo loco, en serio. y creyente, eso sí, muy creyente. esto último es lo que menos me extraña, la verdad, porque dirá para sus adentros, joder, con lo inútil y tonto que soy y vivo como un rajá, algo tiene que haber...
-la responsable de la oficina de imagen del premier británico es lo más salado de la peli. no sólo porque kristin scott thomas es estupenda siempre, sino porque es la única que no provoca un coma diabético con su personaje. es lista, amoral, o sea, inmoral, cínica, directa y divertida. pero sale poco. su responsabilidad es política y mediática, muy real, como sabemos. y, sobre todo, no se pasa la peli haciendo estampas.

bueno, si no sueles analizar y tienes un espíritu ingenuo, te va a gustar. si eres de los que dicen que van al cine a divertirse y no pensar, te estás definiendo tú mismo. quiero decir que a mí me suele parecer mucho más divertido pensar que no hacerlo, pero...

en fin, si aún no has cumplido 15 años, retiro todo lo anterior.