domingo, 17 de noviembre de 2013

la insobornable memoria del cuerpo


¿a que parece que la mente es superior al cuerpo?¿a que no solemos darnos cuenta de que la pregunta
anterior es absurda, porque la mente también es cuerpo?

así es, son partes diferentes del mismo y sufriente cuerpo. o espléndido. 

sólo que una de ellas tiene memoria y no es la que se aloja en la cabeza. es el cuerpo el que recuerda. 
es el impertinente que nunca olvida ni se deja sobornar. es como esos tontos de capirote que no pillan la broma, que no colaboran nunca en las ironías porque no las entienden. 
el cuerpo no es cínico, por el contrario, es absolutamente auténtico.
y exaspera porque no se da cuenta de que nuestra mente ha aceptado la transacción. nada, él sigue erre que erre. 

todo esto porque quiero contar que vi el otro día una película muy buena y muy dura. por lo que cuenta, no porque se complazca en mostrar charcutería de ningún tipo. y da la casualidad de que lo que cuenta es la puritita vida. la de muchos, por desgracia para los agraciados. 
la de todos en cierto sentido.

título: misterius skin
director: un tal arakis
protas: gordon-levitt, brady corbet, elisabeth shue, michelle trachtenberg, william sage y chase ellison.
año: 2004

la peli va de unos chicos que no saben qué quieren ni qué hacer con sus, lo que deberían ser, tiernas vidas pero que son duras y correosas. 

como una hostia bien dada al concepto de infancia, a la supuesta felicidad de los niños, a su impostada inocencia y a su falso olvido.

dos chicos que tienen peculiaridades personales, características de tipo físico y psicológico, singulares maneras de ser, caretas que no saben que lo son pero que luchan por desprenderse de sus rostros para gritar la verdad, sajar las purulencias y sanar después. 
por fin. a tiempo. 
porque después de todo, aún son casi niños.

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