domingo, 9 de junio de 2019

¿Pero qué coño pasa con las tías?


La inferioridad esencial de las mujeres frente a los varones, mantenida durante los tres o cuatro últimos milenios, nunca ha terminado de convencernos a nosotras.

Tiene lógica. Todas recordamos con disgusto el momento en que en casa se nos ha pospuesto frente a nuestros hermanos varones, el momento en que se nos ha negado el aprendizaje, la aventura y la ocasión. Cuanto más inteligente la joven, más frustrada quedaba.

Todas aprendíamos en las escuelas y en las iglesias, es decir, en los lugares donde reside la autoridad, que el dolor en el mundo, la necesidad de trabajar y la ineludible muerte eran culpa nuestra. Sí, nuestra, descendientes y herederas todas de esa atrevida, curiosa y lenguaraz Eva. Esa mujer.

Todo castigo que se nos impusiera, toda precaución contra nosotras era escasa porque nuestro delito era enorme y nuestra condición contumaz.

Pero el tiempo pasa, y lentamente, pacientemente a veces, dolorosamente a menudo, las mujeres hemos ido conquistando algunos derechos civiles que nos permitían, por ejemplo, aprender. Sin desatender nuestras obligadas, caprichosas con frecuencia y a menudo absurdas, obligaciones, por supuesto, pero, tímidamente, aprendíamos.

Más adelante, digamos durante los últimos 200 años, osamos reclamar los mismos derechos que tenían los varones. En un mundo masculinizado hasta la parodia, conformado a la imagen de los más agresivos y polarizados de los hombres, que incluso exigía el sacrificio de aquellos menos dotados para la violencia y la insensibilidad, nosotras reclamamos nuestro derecho a intentarlo.

Handicapadas, despreciadas, ninguneadas, ocultadas, desmemoriadas pero lo queríamos intentar. Y resultó que resultó.

Aún en las condiciones menos apropiadas para nosotras, conseguimos incorporarnos a los espacios públicos, igualar los méritos de los hombres y con frecuencia superarlos manifiestamente.

En este momento, nadie que se respete a sí mismo discutiría el derecho de las mujeres a incorporarse a cualquier actividad a la que estén incorporados los hombres. Por eso, sabemos que ha llegado el momento de que nosotras inventemos otra vez el mundo. Y nunca ha sido más necesario que esto se produzca que ahora que las jerarquías masculinas han llevado al planeta a la destrucción total.

Las mujeres no podemos aceptar la mitad de un mundo masculinizado abocado al colapso. Nosotras tenemos la capacidad de rescatar a la especie del dominio del poder destructivo. La inmoral desigualdad de clase en que vive nuestra especie es la consecuencia final de la desigualdad a que aquellos hombres sometieron al sexo femenino. 
Conseguida la más inimaginable agresión, la de los hijos hacia sus madres (todos son nuestros hijos), todas las demás crueldades quedaban permitidas.

Hacer esto posible fue también terrible e incapacitante para los propios varones. Fue necesaria la amputación del niño del ámbito femenino y su inclusión prematura y forzada en el ambiente masculino, para conseguir de él la insensibilidad precisa. Se arrancó al joven del ámbito del amor y de la amabilidad y se lo zambulló en un mundo de luchas, de brutalidad y de supuesta camaradería entre machos, sólo para que los poderosos manejaran terroríficamente el mundo.

Al chico se le arrebata el cariño de su madre pero se le ofrece como lenitivo a su sacrificio el botín de las mujeres.

Toma a la que quieras, destrúyela si te place, oféndela, humíllala, dispón de ella.

Al joven no se le permite el amor a las mujeres, sólo su dominio y la desconfianza hacia lo que ella supone, pero tampoco lo ha olvidado todo.

El joven recuerda a su madre, sigue conservando en su interior el hábitat acogedor y seguro de su primera infancia, y ese sentimiento lo persigue siempre, volviendo conflictual toda relación amorosa en la que quiere querer y no querer, ordenar y dejarse llevar, cuidar y ser cuidado, admirar y ser  temido.

De ahí esos varones que incluso habiéndose encanallado hasta lo inconcebible, llaman a sus madres en sus momentos de falta de control o de desesperación, se tatúan letreros de “amor de madre”, o consideran basura a todas las mujeres excepto a su progenitora.

Las mujeres actuales queremos recuperar esa alianza con nuestros hijos. El feminismo, que no persigue la imposición de lo femenino sobre lo masculino porque ningún sexo es considerado mejor que el otro, exige que cese la discriminación por antonomasia, que es la de las mujeres, que cese la alienación mutilante de los jóvenes, y la dolorosa y desastrosa soledad del varón adulto.

Lo que nos pasa a las tías es esto.

jueves, 6 de septiembre de 2018

el vientre de mamá

un ser humano nace siempre de una mujer. 
su vida comienza en el momento de la concepción y culmina el día de su nacimiento. ese pequeño, esa niña, no conoce a nadie más que  a una persona en el mundo, su madre. 
y la conoce bien.
por primera vez en su corta vida va a experimentar un cambio importante, el más importante, probablemente, que experimentará nunca, un dolor profundo. ninguna separación posterior será tan drástica. aunque la falta de memoria sobre estos momentos los haga en principio más llevaderos.

esa criatura va a salir del cuerpo de ella y va a ser otro. 

no nos engañemos, si de nosotros dependiera no lo haríamos. no saldríamos. 
no en vano se conoce a este momento como "expulsivo",  no salimos, somos expulsados por nuestra madre para que no perezcamos los dos a causa de un feto demasiado grande. 

no por otra razón vamos a pasar el resto de nuestra existencia intentando recuperar ese período de tiempo durante el cual fuimos  amados en nuestra totalidad sin conocer el vértigo de la soledad,  así que buscaremos recuperar en todas nuestras futuras relaciones una unicidad como la que tuvimos y perdimos. 

esa es la expulsión del paraíso.

desde el momento mismo de la concepción empieza la relación de la madre con la criaturita que crece en su interior. desde el minuto uno comienzan los intercambios hormonales, las transmisiones, sin las que la pequeña vida jamás llegaría a término. es incesante, e incontables son las operaciones físicas, bioquímicas etc... que se intercambian madre e hijo durante esos nueve meses.

el esfuerzo materno es ímprobo, su renuncia a su propia completitud, muy arriesgada. 

para hacernos una idea:
los genes de la madre y los del padre tienen intereses contrapuestos. los del padre están ferozmente a favor de que el bebé se haga lo más fuerte posible y se alimente pese a cualquier cosa. por eso apuestan por la placenta, que sea grande, que sea fuerte, que sea nutricia.
los genes de la madre tienen un compromiso, un dilema. el deseo de prolongarse también a través de la vida de su hijo, sí, también la madre posee su gen egoísta,  pero además tiene la obligación de que todo eso se mantenga, es decir, sí a una placenta fuerte y nutricia para un niño robusto, pero sin que eso llegue a debilitarla tanto a ella que pueda fallecer, y con ella, su bebé.

sirva esto para dar idea de la peligrosa inversión que es para una mujer tener un hijo o hija. si ahora no mueren muchas mujeres de parto no es a causa de que el proceso sea más fácil sino de que hay medidas preventivas y curativas para el caso.

cuando alegremente se habla de la gestación subrogada, denominación que ya escama porque de subrogada no tiene nada y si le llaman así será que su verdadero nombre no es bonito, compra de niños, pues eso, digo, cuando se habla alegremente de comprar niños, que es algo que hasta ahora a ningún canalla aún se le había ocurrido legalizar, cuando se habla de comprar niños, curiosamente no se habla de los niños. se habla de las madres, madres sustitutas, padres... se habla de los derechos o deseos de todo dios menos de  los de los recién nacidos, de los derechos de éstos.

antes de que alguien me salte a la yugular aclararé que un recién nacido tiene titularidad propia, tiene derechos, es sujeto de protección etc, algo que no ocurre, no puede ocurrir, con un embrión, que no tiene ni puede tener titularidad propia porque forma parte del cuerpo de una mujer.
por lo tanto no tiene nada que ver hablar de un embrión con hablar de un niño.

pues bien, en los llamados vientres de alquiler, de lo que se trata es de legalizar la compraventa de niños.
¿por qué? porque hay gente que los compra. hay gente que tiene deseos y todo deseo en la sociedad que se han empeñado en fabricar para nosotras, se cumple si hay dinero de por medio. y lo hay, claro que lo hay.

que yo desee tener algo que otra persona tiene no me da derecho ni a tenerlo ni siquiera a poder comprárselo. cuánto ganaría nuestra sociedad si aprendiéramos más bien a manejarnos con nuestras frustraciones, deseos, límites y posibilidades.

¿Por qué ahora?
aparte del tópico de la falta de valores, que aunque sea tópica es cierta, ya que hemos matado a dios para poner marcas de productos en ese altar, se da ahora la circunstancia de que existen parejas de hombres en las que ninguno de los dos puede naturalmente engendrar. con las parejas gays ha nacido el deseo de completar la familia teniendo niños. como ellos no pueden tenerlos, los compran.
no puedo por menos de resentirme por el hecho de que sean los hombres gays los que mayoritariamente están perpetrando este último golpe a las mujeres. deberían recordar que fueron las feministas las que les echaron una mano y los reconocieron cuando eran considerados personas indeseables.

también hay parejas heterosexuales que viven el mismo problema, pero de esas ha habido siempre y la compraventa de niños ha aparecido ahora. por algo, siempre por algo.

fue el partido político Ciudadanos quien puso en la agenda política este asunto. donde haya algo que liberalizar, un negocio que probar, allí están ellos. a Cs se les da una higa el dolor, o circunstancias de vendedora o de compradores, ellos ven negocio, bufetes de abogados, clínicas, laboratorios... floreciendo por doquier, haciendo sustanciosas cajas, disimulando errores con mañas de trilero. 
ellos ven pasta, dinero.

¿y las mujeres cuyos vientres se pretende alquilar? pues mayoritariamente serían pobres, claro, pero no sólo.
es cierto que la falta de "práctica de ser mujeres" a que nos ha sometido el patriarcado durante algunos milenios, ha enajenado a muchas, nos ha alejado de nuestra naturaleza, nos ha alienado. 

en estas circunstancias, no es inédito ver a mujeres usando su capacidad reproductiva como forma de ir tirando, de mantenerse o incluso de cambiar de coche. 
una vez que el patriarcado nos objetalizó a las mujeres, todo desmán se les hizo posible a los hombres. una vez cosificados los bebés, pasará lo mismo.

para colmo de desvaríos, una minoritaria pero agresiva parte del feminismo está acogiendo con entusiasmo la propuesta de legalización de los vientres de alquiler. 
me excuso por anticipado, pero sinceramente creo que están muy equivocadas, gravemente equivocadas, quiza sólo debido a su deseo de dejar su impronta en el ya largo camino de la lucha feminista, quizá por deseo de no ser alguien que simplemente arrima el hombro, quizá, por simple deseo de ser alquien. 

martes, 31 de julio de 2018

más cine de tías

es emocionante observar cómo una gran cantidad de mujeres han entrado en el mundo del cine ya sin pedir permiso, porque tienen derecho a hacerlo, qué coño,
y además son conscientes de que no lo hacen peor que los tíos sino igual. de bien o de mal. o de regular. en esto de la inteligencia no vamos a competir, los dos sexos ahí vamos, con algunas ventajas para las mujeres en ciertos campos y otras para los hombres en otros. que comunicamos mejor nosotras no es un secreto, que suelen mostrar mayor empuje ellos, tampoco.

la peli que vi ayer se titula en castellano "llenos de vida", dios sabrá por qué. en francés, porque la peli es francesa, se llama Place Publique, tal cual. va de mostrarnos un fresco de la sociedad francesa actual, con sus contradicciones, su cinismo y su desconcierto. 
no está mal. la verdad es que todos los personajes dan pena, los buenos, los malos y los mediopensionistas, no se salva ni dios.

me temo que es algo común con todos los países de nuestro pelaje, que la gente que los habita es un puñado de engreídos y/o gilipollas.
no son malas personas ni llegan a ser buenas, son simplemente gente sin principios, sin creencias, sin valores.
durante una larga fiesta en un casoplón en el campo, vemos a un docena de tipos y tipas casi todos mayores, eso es lo mejor, y algunos jóvenes. a los niños, los franceses no los soportan ni en cine, así que no hay ninguno.

el espectro que se nos muestra va del tipo absolutamente insoportable, exitoso y amargado que se niega a jubilarse a pesar de tener la edad pasada para haberlo hecho, bacri, hasta su adorable mujer, ex mujer más bien (¿por qué todas las primeras esposas parecen la legítima siempre? ah, porque las demás podrían ser sus hijas o nietas, ya está), que además lo es en la vida real, agnes jaoui, que precisamente dirige y escribe a pachas con él esta peli. bien, ella ha conseguido aterrizar en la edad provecta con sus ideales intactos, realmente intactos ya que no los ha usado nunca, la verdad.

junto a estos dos están la hija de ambos, el chofer de él, la hermana de ella, el ex amante de ella, la novia joven de él, el actual marido de ella, un cantante de rap, una camarera robaselfies, un matrimonio de campesinos que tienen la desgracia de ser los vecinos de la hermana de ella, un inmigrante racista que es el marido de ésta... en fin.

supongo que lo que siempre se le puede exigir a una directora o director de cine es que sea honrada con los personajes y jaoui lo es, se muestra a sí misma y al resto como están, profundamente despistados en este mundo, deprimidos porque sienten haber empezado a pudrirse sin haber madurado entre tanto, haber pasado directamente del verde al radical libre de la vejez.

yo la recomiendo, oye.

martes, 26 de junio de 2018

crítica de TULLY


ivan reitman y diablo cody firman a pachas una película titulada Tully.

¿os acordáis de la pareja? Fueron los artífices de la exitosa Juno en sus roles de director y guionista.

Como aquélla, también ésta se mete en el fregado de la maternidad actual, experiencia absolutamente inmanejable según parece, para las mujeres del llamado primer mundo.

En Juno la cosa iba de una adolescente que realiza una especie de casting de parejas para decidir a cuál de ellas va a regalar su criatura. La peli es mona, es atrevida, es norteamericana, claro, y fue un gran éxito porque a mucha gente le mola mazo cualquier modernez que se le ofrezca, y más si se trata de “algo realmente escandaloso”, que suele ser algo que a lo largo de la historia se ha considerado inmoral como abandonar niños en la calle o el incesto con tu papi.

“Me quedo el niño…
no, te lo doy a ti…
no, me he enfadado y será para otro…
que no, te lo regalo…”
y así.  

En ésta, charlize theron es una mujer con dos niños, uno de ellos con algún tipo de trastorno, y un marido que aunque no lo cuentan, también debe de tener algún otro tipo de trastorno. O es tonto y ya está.

Bueno, está embarazada del tercero pero enseguida se nos muestra que todo eso la supera. 
No conozco la razón por la que la actriz, que también es productora de la peli, siente que ha de engordar 20 quilos para interpretar a esa protagonista, ni por qué ha de tener ese aspecto desaliñado, ni una casa sucia y alborotada, ni esa mirada de “qué espanto, otro niño”, pero debe de ser por la misma razón por la que le ponen una barriga de un tamaño sobrehumano, en definitiva...

para que todas nos demos cuenta de que
tener hijos es ALGO ESPANTOSO,
es una especie de maltrato de la naturaleza hacia la mujer,
es una situación que acaba contigo,
que te da deseos de morir
que te pone fea,
que te pone gorda,
que te vuelve indeseable para tu marido,
que no te permite dormir,
o sea, que es una MIERDA.

Por otro lado, la peli no explica ninguna de estas cosas. No explica, en mi opinión, qué le pasa a la sudafricana (charlize), fuerte como un búfalo, para estar todo el rato deprimida, triste y cansada, oh my god, muy cansada.

Claro que cualquier mujer, madre o no, fuerte o no, puede deprimirse, pero tendrán que explicar lo que le causa tanta aflicción, porque lo que hacen en esta peli es hacerse trampas en el solitario. Proponen situaciones difíciles, que para nada son obligadas, para que esa madre se deprima.

Al niño con algún tipo de trastorno lo echan del cole, vaya por dios!
La nena recién nacida no para de llorar, sobre todo de noche. Vaya por dios, también!

No sé mucho de esto pero yo que la mamá habría intentado averiguar por qué llora la criatura. No es normal que una niña llore todo el rato.

Y ahí está, creo, el quid de la cuestión. Esa madre no entiende, ni conoce, ni empatiza con sus criaturas ni con ella misma. Está enajenada en realidad, da la impresión de que siente que sus hijos están ahí para joderle la vida.

Caray! Pues que no las hubiera tenido.

Y el caso es que alguna ideica sí tiene de la maternidad, supongo que porque la guionista, diablo cody, más lista que el hambre, sí se ha documentado sobre ella. 

por eso, en algún momento habla de los vínculos madre-hija, los conoce, pero se ve que no termina de relacionar el hecho de su repudio de esos vínculos con el hecho de que su hija llore todo el rato.

diablo cody es el nombre artístico de una bloguera que adquirió gran fama después de que un productor de cine se interesara en el blog donde narraba sus experiencias como estriptisera y a bordo del cual, del blog, fue lanzada al estrellato de las guionistas.

Me recuerda mucho a virginie despentes y su teoría kingkong, librito de 80 páginas en el que cuenta sus andanzas como prostituta.

Ideal, eh, que lo sepáis. Las dos, despentes y cody se sintieron superdueñas de sus cuerpos y se vieron burlándose del patriarcado cuando se dejaban comprar. hala, que se joda el patriarcado.

Últimamente, despentes se ha alejado de la prostitución porque ya gana dinero de otra manera y dejarse comprar ha perdido para ella parte del aliciente.

Qué casualidad que sean esas experiencias las que llaman tanto la atención de los productores, editores etc…, quiero decir que son bien poco interesantes porque los tíos ya nos las han enseñado en todas las versiones inimaginables, desde las variantes cutres y dolorosas que te cagas hasta las variantes pretty woman... 

a no ser que lo que vean original en el tema sea que son mujeres las que lo cuentan y afirman que lo hacen de manera libre. O sea, que a ellas, 3000 años de patriarcado no les ha nublado ni un poquitín la voluntad a la hora de colaborar activamente en el gran e ininterrumpido relato que ellos llaman la profesión más antigua del mundo.

Ja! Eso hubieran querido ellos, pero esa es otra batalla. Sigo con ésta.

No seré yo la que crea que las mujeres no nos tenemos que salir del personaje virtuoso y abnegado como madres que se nos viene haciendo interpretar durante los últimos, digamos, 3000 años.

No, ni hablar, creo en la lucha feminista, en el empoderamiento de la mujer, y creo que la fuerza y la manera de ser femenina tiene tal potencia y tales características físicas y psicológicas, que a los grandes poderes masculinos del mundo los atemoriza tanto que todo sometimiento y maltrato hacia nosotras les parece poco. Quieren neutralizarnos, quieren enajenarnos, quieren que seamos pálidas y defectuosas réplicas de varones.

Y este trabajo de la terna cody, theron y reitman, (guionista, productora -protagonista, y director), los ayuda, porque retrata la maternidad como un lastre, una losa insoportable, un defecto, en lugar de mostrarlo como el auténtico prodigio que es “hacer niños humanos en un grupo formado por humanos”. Es decir, la tarea más importante, y que sólo podemos hacerla nosotras.

la maternidad como activismo.

No es fácil para las mujeres encontrar nuestra verdadera naturaleza después de que nos la hayan falsificado incansablemente durante tanto tiempo, pero no es obligándonos a odiar la cualidad de ser madres como lo vamos a lograr.

La peli, como peli, derrapa también. no le perdono que desperdicie lo único interesante que tiene, la cuidadora nocturna, una relación con un gran potencial que...

No os la quiero destripar porque deseo que seais vosotras mismas las que saquéis la conclusión de que se trata de un error cinematográfico y nada más, pero es posible que no pase esto sino que os parezca una visión ideal y nueva de la maternidad y sus miserias, y el movimiento antimaternidad consciente gane algunas acólitas más.

lunes, 21 de mayo de 2018

al final, sólo es dolor

el personaje de los personajes es el canalla esencial que es un ser en el que casi nadie repara o ése protagonista de los protagonistas el prota de la historia de todas las historias porque qué haríamos todas sin ellos qué haríamos sin alguien que te susurra que te seduce que te ordena sin que te des cuenta que introduce en tu cerebro los deseos que no sabías que tenías y que no deja que te agobies porque cuando parece que te has decidido por algo te pone freno y te ruega te exige que vuelvas a pensarlo y que si por casualidad ya lo has vuelto a pensar te des cuenta de que siempre estará a tu lado a pesar de que hayas decidido eso que él no te ha aconsejado jamás que de hecho cree que puede ser una locura que debería abandonarse en el hoyo de las locuras y que si de pronto te vas viniendo abajo y empiezas a pensar que puede ser que de verdad todo aquello sea una locura te sugiere un aspecto inédito de todo ese proyecto que no sabes si lo has pensado o si lo has soñado o quizá es tu destino y no! no vas a volverte atrás pase lo que pase porque sabes que quieres hacerlo que debes hacerlo a toda costa y ahí es cuando él es más él que nunca y retorna a envolverse en brumas y musita que si es tu deseo adelante que si de verdad es lo que deseas adelante porque él cree que es tu derecho intentarlo a pesar de no haber sido él en absoluto quien te lo ha sugerido e incluso le da un poquito de miedo que lo lleves a cabo pero es tu decisión y ya sabe que su consejo cae en saco roto así que no te lo dará.

ese prota, ese canalla no vale para ser el autor o el actor principal de la obra que es su vida por lo que elige a otro que lo lleve a cabo, quizá vicariamente, quizá haya que adaptar un poco el patrón por allí o por allá para que el traje le quepa al infeliz elegido para llevar a cabo todo aquello que el canalla desea y no se atreve a poner en acción, por lo que nunca lo hará pero le hará hacerlo a otro de quien nunca fue deseo.

todas conocemos a canallas como el que describo aunque no se los detecta con facilidad porque son seres sin significación propia pero con una enorme ira y una descomunal envidia lo que les provoca tanto sufrimiento como el que suscitan.
y al final, sólo es dolor.

sábado, 24 de marzo de 2018

la mitad de la vida

llegamos a ella, la mitad de la vida, montados sobre el impulso de la conquista, de la acumulación de cosas, de conocimientos, de amistades, de afectos, de dinero, de títulos. 

a través de esta primera mitad de la vida nuestra, llegamos a esforzarnos día a día por lograrlos como si no hubiera un mañana.
y resulta que realmente no lo hay.

resulta que cuando alcanzamos la mitad de lo que ahora se llama esperanza de vida, en nuestro ámbito geosocial unos cuarenta años o poco más, logramos coronar la cuesta que parecía interminable, y es desde ella, coronándola, como nos damos cuenta de que se acabó el mirar hacia arriba y de que lo que resta es mirar hacia abajo. 

desde esa corona vemos dramáticamente lo que hay abajo y eso nos coloca con brutalidad en una consciencia de lo que nuestra vida va a dar de sí, difícil de aceptar desde los presupuestos hegemónicos actuales de juventud eterna y de vejez inexistente.

sin embargo, la segunda mitad de nuestra existencia contiene tanta vida como la primera. de una manera diferente, con más libertad, más experiencia y más sabiduría, se llega a esta etapa en condiciones de dar. 

todo lo que se ha acumulado durante las primeras décadas está listo para ser dado, ofrecido, los conocimientos, los títulos, el dinero, los afectos, todo debe ser revertido a lo y las y los que nos rodean.

porque la vida humana no da para nada más.

jueves, 22 de marzo de 2018

la mujer de magdala

maría magdalena.

sobre ella acaban de estrenar una  película que se titula con su nombre. se trata de una película muy hermosa en todo lo formal, dirección artística, fotografía e interpretación.

pero, y con ser buenas todas las interpretaciones de los actores y actrices, la que más me interesa es la interpretación de la historia que ha conseguido que se ruede un relato que por fin es coherente.

hace unas pocas décadas, los espectadores nos sonreíamos al leer que para burlar la censura sexual de ciertas escenas cinematográficas, algunas películas incurrían en situaciones bastante peores que si no las hubieran censurado. es conocida la chapuza que convertía a un par de hermanos en incestuosos para que no apareciera un adulterio. película: mogambo.

bueno, ¿y cómo es que hasta ahora nadie se ha extrañado de que un hombre tan bondadoso, tan sabio, tan conocedor de su destino como jesús, dejara todo su legado de amor y tolerancia a un exaltado, un tipo tan poco solvente como pedro, quien, unas horas antes de perder a su maestro, lo negó tres veces?

al ver esta película, las cosas encajan. el mensaje de jesús es un mensaje feminizado, de amor, perdón y sencillez, pacífico y pacifista. 
el mensaje que ha transmitido la iglesia cristiana es lo contrario, es la iglesia de las cruzadas, de las quemas de mujeres con  algún conocimiento a las que llamaron brujas, de la represión de toda expresión de debilidad, del desprecio de toda cualidad femenina.

el cristianismo forma parte de la cultura de occidente, de todas nosotras, de todos nosotros. es indiferente que se sea creyente o no porque lo significativo es que la lucha que las mujeres llevamos manteniendo desde hace tanto, desde el mismo momento en que la primera sociedad impuso el poder de matar sobre el poder de crear, es una lucha por todo lo bueno que puede esperarse del ser humano. 

que la discriminación de las mujeres supone también la discriminación de la compasión a cargo de la crueldad. de la colaboración a cargo de la competitividad, de la represión de los hombres buenos a cargo de los feroces.

no es una casualidad que se haya rodado ahora esta película. ocurre  de la misma forma que cuando se echa a rodar una pequeña piedra. aunque sea para detenerla tienes que rodar con ella.