ivan reitman y diablo cody firman a pachas una película
titulada Tully.
¿os acordáis de la pareja? Fueron los artífices de la exitosa
Juno en sus roles de director y guionista.
Como aquélla, también ésta se mete en el fregado de la
maternidad actual, experiencia absolutamente inmanejable según parece, para las
mujeres del llamado primer mundo.
En Juno la cosa iba de una adolescente que realiza una
especie de casting de parejas para decidir a cuál de ellas va a regalar su
criatura. La peli es mona, es atrevida, es norteamericana, claro, y fue un gran
éxito porque a mucha gente le mola mazo cualquier modernez que se le ofrezca, y
más si se trata de “algo realmente escandaloso”, que suele ser algo que a lo
largo de la historia se ha considerado inmoral como abandonar niños en la calle
o el incesto con tu papi.
“Me quedo el niño…
no, te lo doy a ti…
no, me he enfadado y será para otro…
que no, te lo regalo…”
y así.
En ésta, charlize theron es una mujer con dos niños, uno de
ellos con algún tipo de trastorno, y un marido que aunque no lo cuentan,
también debe de tener algún otro tipo de trastorno. O es tonto y ya está.
Bueno, está embarazada del tercero pero enseguida se nos
muestra que todo eso la supera.
No conozco la razón por la que la actriz, que
también es productora de la peli, siente que ha de engordar 20 quilos para
interpretar a esa protagonista, ni por qué ha de tener ese aspecto desaliñado,
ni una casa sucia y alborotada, ni esa mirada de “qué espanto, otro niño”, pero
debe de ser por la misma razón por la que le ponen una barriga de un tamaño
sobrehumano, en definitiva...
para que todas nos demos cuenta de que
tener hijos es ALGO ESPANTOSO,
es una especie de maltrato de la naturaleza hacia la mujer,
es una situación que acaba contigo,
que te da deseos de morir
que te pone fea,
que te pone gorda,
que te vuelve indeseable para tu marido,
que no te permite dormir,
o sea, que es una MIERDA.
Por otro lado, la peli no explica ninguna de estas cosas. No explica,
en mi opinión, qué le pasa a la sudafricana (charlize), fuerte como un búfalo,
para estar todo el rato deprimida, triste y cansada, oh my god, muy cansada.
Claro que cualquier mujer, madre o no, fuerte o no, puede
deprimirse, pero tendrán que explicar lo que le causa tanta aflicción, porque
lo que hacen en esta peli es hacerse trampas en el solitario. Proponen situaciones
difíciles, que para nada son obligadas, para que esa madre se deprima.
Al niño con algún tipo de trastorno lo echan del cole, vaya
por dios!
La nena recién nacida no para de llorar, sobre todo de noche.
Vaya por dios, también!
No sé mucho de esto pero yo que la mamá habría intentado
averiguar por qué llora la criatura. No es normal que una niña llore todo el
rato.
Y ahí está, creo, el quid de la cuestión. Esa madre no
entiende, ni conoce, ni empatiza con sus criaturas ni con ella misma. Está enajenada
en realidad, da la impresión de que siente que sus hijos están ahí para joderle
la vida.
Caray! Pues que no las hubiera tenido.
Y el caso es que alguna ideica sí tiene de la maternidad,
supongo que porque la guionista, diablo cody, más lista que el hambre, sí se ha
documentado sobre ella.
por eso, en algún momento habla de los vínculos
madre-hija, los conoce, pero se ve que no termina de relacionar el hecho de su
repudio de esos vínculos con el hecho de que su hija llore todo el rato.
diablo cody es el nombre artístico de una bloguera que
adquirió gran fama después de que un productor de cine se interesara en el blog
donde narraba sus experiencias como estriptisera y a bordo del cual, del blog,
fue lanzada al estrellato de las guionistas.
Me recuerda mucho a virginie despentes y su teoría kingkong, librito
de 80 páginas en el que cuenta sus andanzas como prostituta.
Ideal, eh, que lo sepáis. Las dos, despentes y cody se
sintieron superdueñas de sus cuerpos y se vieron burlándose del patriarcado
cuando se dejaban comprar. hala, que se joda el patriarcado.
Últimamente, despentes se ha alejado de la prostitución
porque ya gana dinero de otra manera y dejarse comprar ha perdido para ella
parte del aliciente.
Qué casualidad que sean esas experiencias las que llaman
tanto la atención de los productores, editores etc…, quiero decir que son bien
poco interesantes porque los tíos ya nos las han enseñado en todas las
versiones inimaginables, desde las variantes cutres y dolorosas que te cagas
hasta las variantes pretty woman...
a no ser que lo que vean original en el tema
sea que son mujeres las que lo cuentan y afirman que lo hacen de manera libre. O
sea, que a ellas, 3000 años de patriarcado no les ha nublado ni un poquitín la
voluntad a la hora de colaborar activamente en el gran e ininterrumpido relato
que ellos llaman la profesión más antigua del mundo.
Ja! Eso hubieran querido ellos, pero esa es otra batalla. Sigo
con ésta.
No seré yo la que crea que las mujeres no nos tenemos que
salir del personaje virtuoso y abnegado como madres que se nos viene haciendo
interpretar durante los últimos, digamos, 3000 años.
No, ni hablar, creo en la lucha feminista, en el empoderamiento
de la mujer, y creo que la fuerza y la manera de ser femenina tiene tal
potencia y tales características físicas y psicológicas, que a los grandes
poderes masculinos del mundo los atemoriza tanto que todo sometimiento y
maltrato hacia nosotras les parece poco. Quieren neutralizarnos, quieren
enajenarnos, quieren que seamos pálidas y defectuosas réplicas de varones.
Y este trabajo de la terna cody, theron y reitman, (guionista,
productora -protagonista, y director), los ayuda, porque retrata la maternidad
como un lastre, una losa insoportable, un defecto, en lugar de mostrarlo como
el auténtico prodigio que es “hacer niños humanos en un grupo formado por
humanos”. Es decir, la tarea más importante, y que sólo podemos hacerla
nosotras.
la maternidad como activismo.
No es fácil para las mujeres encontrar nuestra verdadera
naturaleza después de que nos la hayan falsificado incansablemente durante
tanto tiempo, pero no es obligándonos a odiar la cualidad de ser madres como lo
vamos a lograr.
La peli, como peli, derrapa también. no le perdono que desperdicie lo único interesante que tiene, la cuidadora nocturna, una relación con un gran potencial que...
No os la quiero
destripar porque deseo que seais vosotras mismas las que saquéis la conclusión
de que se trata de un error cinematográfico y nada más, pero es posible que no
pase esto sino que os parezca una visión ideal y nueva de la maternidad y sus
miserias, y el movimiento antimaternidad consciente gane algunas acólitas más.